Gracias Andrés

Gracias por llegar a nuestras vidas, con el viento de marzo.

Gracias Andrés, infinitas gracias por ser maestro, por haber llegado a enseñarnos el amor infinito y todos su matices.

Gracias Andrés, por estar aquí y llenar de energía todos nuestros paisajes.

Gracias Andrés, por volar con tus ideas, con tus sueños, con tus interminables proyectos, con tus complejidades, por tus caídas y tus vuelos.

Gracias Andrés, por tu prudencia cuando el caos me azota, por tu ejemplo constante.

Gracias Andrés, por ti  busco formas nuevas de volar.

Gracias Andrés, aprendo de ti cada día más, de las fortalezas que aparecen de tus manos, de tú alma noble y de tus ojos de borrego.

Gracias Andrés, por ser y estar aquí, en este camino- que compartimos-  llamado vida.

Gracias Andrés, tu voz siempre llega a mis oídos con una esperanza insospechada.

Gracias Andrés, por ser compañero, amigo, hijo.

me gusta escribir

me gusta escuchar mis pensamientos en el ruido de las teclas

escribir para encontrar una felicidad en la modernidad líquida

escribir para aclarar las dudas, los miedos, los gustos, los tropiezos

escribir para satisfacer la biología

escribir de tu cuerpo desnudo, de los amaneceres con Leonardo, de los viajes interplanetarios de Andrés

escribir siempre escribir

madrugadas

no sé de ti

la nariz está llena de estragos

Morgan babea los pisos de Trump

me ocupa la falta de baños de los políticos de hoy… todos huelen mal

 

no sé de ti

dejas a los niños en la intemperie del desaso-ciego tomando el viento frío

nos olvidamos de los pies descalzos

encuentras vida en lo banal de los juguetes de los adultos

te casas insospechada-mente con la poesía cursi que encuentras en el escritorio de la vida

 

no sé de ti

huyes por las mañana a sitios donde el limbo le da sentido a tus sueños

la garganta se renueva

las aves comienzan a trinar como despertadores

son las cinco de la mañana en la Timbirimba y aquí las 6

 

no sé de ti

nunca lo he sabido

eres un holograma literario, tu cuerpo son letras que se diluyen con el agua

Santo Domingo aparece gigante ahí en la pantalla lleno de pequeños cuadros y sigo sin saber de ti

la madrugada suena a miedo y a esperanza, a teclas que bailan, a sofás que duermen y a niños que mastican sueños de cocodrilos celestes

no sé de ti

te olvido con el agua que bebo para acabar con los hostigamientos de mi garganta

todo se aclara, te veo ahora, en la madrugada, llena de estrellas y luz, eres una guía perfecta hacia la paz

te olvido y te encuentro

te veo y no sé de ti