El gato- mi gato

El gato- mi gato

El gato, mi gato

Salta por todas las azoteas

Busca en el pasado

Respuestas a sus largos bigotes

Rebota por todas las esquinas y

Sigue caminando esplendoroso sobre la barda

Con su mirada fija en el horizonte a un encuentro con el sol.

 

A veces juega con bolas de estambre y se enreda

Y su mundo se nubla

Y se cae del tejado

Y se vuelve a levantar

 

El gato, mi gato

Es rayado, amarillo, negro…de tantos colores.

Asustadizo, inteligente, saltarín, tímido,

De una memoria excelsa, calculador, continuamente pacífico,

Practicante de la yoga y corredor intrépido

(como toda su especie)

detrás de roedores exquisitos – y no tanto.

 

A veces se distrae con cualquier cosita,

la rama de una araucaria o de una ceiba,

la última trumperia del Sr. Del Flequillo rojo,

alguna nube pasajera y el saltar de los grillos oaxaqueños.

Recorre la vida envalentonado,

se mete a callejones rodeados de

tremendos canes y no se asusta con la piedras

que le lanzan en el mercado

después de robar un pescadito.

 

El gato, mi gato

Se tropieza con una piedrita

o con enormes murallas, se levanta,

siempre,

con una gran sonrisa del tamaño de la luna

y así anda buscando lugar entre los espacios humanos.

 

Le fascinan los tangos de Astor Piazzolla y

se pone de puntitas cuando escucha las 4 Suites para Chelo de Bach,

danza como una bailarina profesional en el  parque y

encuentra satisfacción en el olor de las mujeres elegantes.

 

El gato, mi gato

Siempre trabaja, es creativo,

se sienta a escribir mientras yo descanso,

examina, analiza, sintetiza, edita, publica, es mi gato.

 

Desayuna siempre ilusiones,

tiene impresiones perfectas de

realidades desconocidas

El gato,

el  Felis silvestris catus,

es quien se encarga de mí,

me conduce en el mundo con mi ceguera invisible al ojo humano,

es el pequeño lazarillo que me advierte de los peligros

que asechan en la intemperie,

externa e interna.

 

Mi gato,

mi minino,

michino,

micho,

mizo,

miz,

morrongo,

morroño, mi catus.

 

Anda por ahí

Tumbándose

Lanzándose sin paracaídas

Dando piruetas como gimnasta chino por los aires para caer parado

Y recibir una gran ovación de hormigas que lo observan en las olimpiadas  cotidianas que acontecen en el patio de la casa.

El gato, mi gato

No tiene forma, pero no es encantador

Es mi conciencia

Imperfecta

Que maúlla

A diario

El gato, mi gato.

 

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